Los desastres pueden clasificarse en naturales, tecnológicos o antrópicos. Los desastres naturales incluyen eventos como terremotos, inundaciones, huracanes, deslizamientos de tierra y erupciones volcánicas.
Por otro lado, los desastres tecnológicos se originan a partir de fallas en sistemas industriales o infraestructuras crÃticas, como derrames de sustancias peligrosas o explosiones en instalaciones industriales.
Independientemente de su origen, los desastres pueden afectar gravemente a las comunidades, causando pérdidas humanas, daños a la infraestructura y afectaciones al medio ambiente.
Comprender la naturaleza de estos eventos es fundamental para diseñar estrategias efectivas de prevención y respuesta.
